martes 19 de febrero de 2008

EEUU: NANCY PELOSI Y EL “SACROSANTO” DERECHO AL ABORTO

HORACIO CALDERON
Buenos Aires - Argentina


Estimado Sr. Director:

La Sra. Nancy Pelosi, Presidente de la Cámara de Representantes de los EE.UU. y una de las figuras políticas más importantes del Partido Demócrata, acaba de renovar su posición pro-abortista, al afirmar que un potencial triunfo republicano en las próximas elecciones presidenciales, reforzaría los actuales intentos de la Administración Bush, dirigidos según ella a revocar el “sacrosanto” (sic) derecho al aborto. Tales intentos podrían concretarse -siempre según la supuestamente “católica” Pelosi-, mediante la futura designación en la Corte Suprema de Justicia de su país de jueces favorables a revocar el sistema legal abortista que rige en los EE.UU. desde 1973, a partir del caso Roe vs. Wade.

Resulta interesante remarcar el léxico utilizado por la encumbrada dirigente demócrata, quien considera nada menos que “sacrosanto” el derecho de la mujer a concretar a su antojo el aborto o lo que ella llama “interrupción del embarazo”. Sería como decir -parafraseando una humorada de Julián Marías al tratar el tema del aborto- que a un condenado a la horca se le hace sufrir una "interrupción voluntaria" de la respiración, o que el "golpe" del 23 de febrero (el famoso levantamiento del coronel Tejero, en España, décadas atrás), no fue un "golpe" sino un "intento de interrupción" de la vida parlamentaria.

La posición de Nancy Pelosi resulta particularmente grave, en razón de que por un lado proclama su agresiva posición en pro del derecho al aborto, mientras por el otro hace uso de sus credenciales de “católica”, a sabiendas del engaño y la confusión que ello crea en almas poco formadas. La posición de la líder demócrata mencionada parece seguir la senda del sacerdote Robert “Bob” Drinan, S.J. (+), quien utilizó su influencia como Representante demócrata electo en el Congreso de los EE.UU., para respaldar el caso Roe vs. Wade y el aborto, traicionando las enseñanzas de la Iglesia Católica sobre la santidad de la vida del niño por nacer.

Nancy Pelosi y aquellos pseudos-católicos que comparten su posición contra el derecho a la vida desde la concepción y hasta la muerte natural, desconocen que la ley divina (“No Matarás”) y la ley natural niegan todo derecho a matar directamente al niño sin nacer, totalmente indefenso en el seno de su madre, sea cual fuere el pretexto o eufemismo utilizado, típicos en quienes tratan de justificar al aborto. Los abortistas como Pelosi deberían defender sus teorías y demostrar que el feto no es una persona; de lo contrario, que defiendan y demuestren que es lícito matar -o correr el riesgo de matar- a una persona por las razones que se invoca para justificar el aborto. Que digan abiertamente, si se atreven, y sin caer en falacias o eufemismos, que hay vidas más valiosas que otras, o que hay valores más valiosos que la vida de un tercero. Y si aceptan hacerlo, que saquen sus propias conclusiones y las hagan públicas pero, por sobre todas las cosas, que sean coherentes (aunque ningún abortista lo es) y respetuosos con aquellos que no se dejan engañar por su virulenta prédica, que se presenta como en el caso argentino, en una especie de "combo" de derechos humanos, donde alguien es héroe o asesino según el color del cristal ideológico con que se mire.

Todo lo arriba mencionado debería ser muy tenido en cuenta por los votantes estadounidenses antes de depositar sus votos en las próximas elecciones. En cuanto a los argentinos, hace ya mucho tiempo que estamos enfrentados contra las mismas falacias y fraudes que llevaron a los EE..UU., hace ya 35 años, a la condena a muerte de niños por nacer.

Atentamente.

Horacio Calderón
hc@horaciocalderon.com

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